Aprendizaje de Jonnathan Pernía - Creatividad ¿Realidad o Ficción? | Aprendiz Creativo

martes, 22 de diciembre de 2015

Aprendizaje de Jonnathan Pernía - Creatividad ¿Realidad o Ficción?



Escrito por el Aprendiz Creativo Jonnathan Pernía

Culturalmente la sociedad nos orienta a seguir unos lineamientos, unos parámetros que deben ser aceptables, y por éstos desarrollamos ciertos comportamientos que nos induce a ser parte de ésta, dónde no nos atrevemos a cambiar nada porque el cambio es perjudicial para pertenecer a un grupo social, en cuestiones de relaciones sociales el cambio es dañino, es temido y de alguna u otra forma la sociedad se vuelve inquisidora hacia quienes se atreven a realizar un cambio. Pues lo desconocido para ésta significa desorden, anarquía, descontrol y lo conocido es seguridad pues todo ya está hecho y es conocido y está ordenado y clasificado, cada quien tiene un rol, un destino, una misión que debe cumplir y para la sociedad esto es bueno.

Ahora bien tendré que contar acerca de una experiencia un tanto particular que he tenido durante este último mes, que me ha cambiado y ha reafirmado unas creencias, me ha transformado la forma de pensar y me ha introducido en un mundo que a mi particular visión es algo maravilloso.

Voy a hablarle de una parte de nosotros, un pequeño espacio en nuestra mente que muchas veces suprimimos por pertenecer a ese llamado “orden Social”, es un gusanito que nos pica cuando vemos un problema y se nos ocurre una solución ingeniosa, pero que no la planteamos porque no nos corresponde, no es esa nuestra misión en la sociedad, es lo que nos impulsa a ir hacia lo desconocido y a aventurarnos a saber más acerca de algo, pero no nos atrevemos porque nuestras labores en sociedad no nos lo permiten, una fuerza invisible que nos empuja a avanzar en la oscuridad para buscar algo de luz. Pero se está más cómodo no haciendo nada, la oscuridad no lastima ¿cierto? Pero… ¿de qué sirve la vida si siempre hacemos lo que tenemos que hacer? ¿Por qué no hacer lo que quiero hacer? ¿Por qué debo seguir lo que la sociedad me impone? ¿Por qué no corregir mi rumbo y seguir el que más me gusta?, son interrogantes que me planteo en función de algo que nos sucede a todos y es que estamos encajonados en un pensamiento cuadrado, y es por ello que tengo que hablarle de esa fuerza misteriosa, de ese maná, de ese elixir de la felicidad, de lo único que nos podrá dejar solucionar los problemas más graves que tenemos y divertirnos en el proceso, de ese pasado abandonado, de ese pedazo de nosotros que dejamos botado, que dejamos morir porque era malo usarlo. ¿Y de qué le hablo si no es de la creatividad, de la imaginación, de la inventiva?

Es esa capacidad que tenemos todos de hacer los sueños realidad, de esa pequeña inquietud que teníamos en nuestra niñez de traer a la vida lo que en la mente veíamos, de eso que nos permitía hacer de un pedazo de palo esa espada de luz con la que derrotábamos a los malos y salvábamos a nuestros amigos, o hacer de una caja de cartón un carro de fórmula 1, una nave espacial, una casa, un fuerte, una habitación, un castillo, una cueva, un refugio, entre otros, esa forma de simplificar lo complicado y hacer grandes cosas con algo simple, eso que nos permitía ver el verdadero significado de los problemas y hacíamos preguntas que a los adultos incomodaban, mismas preguntas que hoy nos incomodan.

Quiero hablarle por lo tanto de esa experiencia que me hizo recuperar la fe en mi niño interno que al fin y al cabo es la parte más sabia que tenemos pues es la parte de nosotros que en verdad sabe lo que queremos. Durante estas últimas cuatro semanas he estado en un curso maravilloso de desarrollo del pensamiento creativo con la gente de Idearemos, una espectacular agencia de Brand Marketing Ubicada en Panamá city Con esta gente maravillosa, con la compañía de mi estupendo Compañero Creativo “Frankie”, y con el resto de mis colegas “aprendices creativos”, desarrollamos un concepto de creatividad que poco a poco nos fue mostrando el verdadero sentido de la imaginación, de la verdad escondida en nosotros y que escondíamos por miedo al ridículo, al rechazo o el escrutinio social, una verdad que nos persigue por siempre y desde siempre porque no la podemos evadir y esa es que ¡ya somos creativos!, por el simple hecho de ser humanos somos creativos y esa es una verdad a la que muchos le tememos pues hacía ya años que nos habíamos resignado que eso de “creatividad” no va con nosotros.

Es por esta creencia que nos impuso la sociedad que muchos decidimos desechar la imaginación como protagonista de nuestras vidas aunque siempre imaginamos algo, aunque siempre nos persiguió como un fantasma, nunca dejamos evidencia de ello, nunca lo conversamos con alguien o lo dábamos a entender pues “ es de locos estar por ahí imaginando cosas raras”, si tú piensas diferente a otros eres un bicho raro, si haces cosas que la mayoría de gente no hace, eres un anormal y una escoria pues la sociedad hace siempre lo mismo y de igual manera y eso no debe cambiar. Ahora bien aunque negamos la imaginación, la creatividad que poseemos, no quiere decir que en realidad no exista en nosotros, pues… ¿Quién ha dejado de soñar mientras duerme por convicción propia? ¿Quién ha pasado una sola noche sin tener una fantasía imaginado durante el sueño? Dirán “yo no sueño, no me acuerdo haber tenido un solo sueño en mi vida” pero por el simple hecho de no recordar un sueño, no quiere decir que no lo hayas tenido, el simple hecho de no ver el aire, no quiere decir que no exista y con la creatividad sucede esto pues por más que le corramos a esta verdad, nunca vamos a escapar de ella.

Pero ¿por qué huimos de la creatividad? ¿Por qué le tenemos tanto miedo? Y la respuesta es tan sencilla como la respuesta que daría un niño y la verdad es que le tememos, le huimos porque nos hace diferentes, nos hace curiosos y nos saca de la caja en la que siempre estamos: seguros y tranquilos, por eso no la aceptamos y en muchas ocasiones la negamos al decir que eso es “sólo cosas de niños o de locos”, pero ¿qué importa lo que diga la sociedad? Si tenemos algo de locos, eso es bueno pues eso quiere decir que nos atrevemos a pensar por fuera de la caja y a ver las cosas de forma diferente, nos atrevemos a soñar y a tratar de hacer esos sueños realidad y siempre buscaremos la mejor forma en que podríamos ser felices y libres.

Ser felices y libres no en el mundo que nos impuso la sociedad sino en el que nosotros mismos construimos, modificamos y amoldamos, nos atrevemos y ganamos siempre así perdamos pues comprendemos que perder a veces significa aprender, pues no nos las sabemos todas, siempre hay muchísimas más cosas que ignoramos que las que sabemos, es por ello que junto a mi compañero creativo Frankie le invitamos a que reconozca su infinita ignorancia, y no como un síntoma de mediocridad sino como una virtud de grandeza pues al fin y al cabo se podrá saber mucho de algo pero a la final nunca se sabrá nada de todo y esa ignorancia es alimento para abrirse paso por el mundo y preguntar, preguntar mucho, preguntar siempre, así sea algo común, así sea algo que por sólo sentido se debería de conocer pero por azares del destino no están bien claro. Les invitamos a preguntar, porque sólo así se podrá saber lo que queremos hacer, sólo así podríamos conocer lo que en verdad vale la pena, sólo así se puede conocer muchos matices de una situación o información, sólo así se puede abrir paso en este mundo y crecer e ir más allá de dónde la imaginación le puede transportar.

Cada situación tiene una pregunta, cada información se debe descomponer con preguntas, cada creación debe cubrir un sinfín de incógnitas y es por ello que la creatividad también está inmersa en las incógnitas pues siempre que se hagan las preguntas adecuadas en el momento y lugar adecuados, se puede ver luz dónde siempre ha habido oscuridad pues,  son las preguntas las que nos marcan un camino, un destino al cual debemos dirigirnos para solucionar y acertar creativamente con la solución de los problemas que nos presentan y es que cuando hablamos de problemas, no queremos decir que son malos, contrario a eso, son oportunidades de aprender y de crecer, contestando las preguntas adecuadas y proponiendo los caminos creativos idóneos para llegar a la solución esperada.

Dibujando un rumbo podremos llegar a ese destino que una vez nos hizo pensar que era imposible llegar y es que cuando la creatividad es nuestro motor, cuando es la guía que nos conduce, al igual que para un niño: nada es imposible, sólo trata de creer para crear.
Creer en eso que el resto del mundo se negó a creer, crear lo que nadie se atrevió a crear, dibujar aquello que sólo con nuestros pensamientos podemos ver y sacar a la luz eso que siempre hemos tenido en oscuridad.

Para lograrlo, debemos ser disruptivos, debemos romper los paradigmas y de ser posible crear unos nuevos, debemos dirigirnos más allá de los límites y romper de ser necesario con las reglas, sólo así podremos saber de lo que somos capaces y hasta dónde podremos llegar, pero considerando también las otras personas y añadiéndole color a cada acción. 

Cuando hablamos de dibujar ese mundo ideal, trata de garabatear nuestro camino para crear nuestro destino, trata de poner sobre lápiz y papel eso que nosotros deseamos y practicar y perfeccionar porque con garabatear nuestros pensamientos podremos llegar a observar con mayor claridad lo que en nuestra mente ha de nacer y podremos corregir y mejorar nuestras acciones.

Algunos pensarán que lo que Mi compañero creativo y yo hemos dicho es algo absurdo, Dirán que la sociedad no se equivoca y que lo que ya establecido, si ya establecido ¿para qué cambiarlo? ¿Para qué molestarse en brindar un nuevo orden? Eso ya es mucho trabajo.

Pero absurdo ¿Acaso lo Absurdo será malo? ¿Por qué no pensamos de forma absurda mejor? ¿Por qué no nos salimos de esa burbuja en que estamos y proponemos ideas locas, salidas de la lógica y lo cotidiano?, es decir muchas veces las respuestas están en los lugares más insospechados, están dónde menos nos podemos imaginar cuando pensamos de forma lógica y es por ello que la creatividad es absurda en parte porque ve soluciones dónde no todo el mundo considera lógico que las hallan, es por ello que la creatividad nos muestra un mundo ahí dónde nadie antes se atrevió a mirar.

Pero qué hacemos con la pregunta inicial la creatividad ¿realidad o ficción? ¿Tendrá una respuesta? ¿Acaso será esa realidad con la que tanto esmero le hemos anunciado en este escrito o será la ficción, la mentira que la sociedad nos plantea?

Para dar respuesta a esta interrogante nos atrevemos a describir lo que para nosotros es la creatividad que no es más que aquella parte intrínseca del pensamiento del ser humano que empuja a éste a dar respuesta y descubrir al mundo que nos rodea, mediante un pensamiento disruptivo, poco convencional y personal, dónde se impone la idea de que la respuesta está en manos de nuestro niño interno y su sabiduría radica en la ignorancia porque al fin y al cabo para estar en sociedad no necesariamente hace falta ser un robot gris y sin emoción, sino contrario a eso lo ideal sería que todos fuéramos un montón de locos que llenan de color este mundo.

Entonces siguiendo ese curso de ideas podríamos decir que la creatividad es una realidad que aunque todos negamos siempre está presente y es parte de nuestras fantasías y nuestra imaginación como aquello que nos recuerda a todos que somos seres humanos, individuos, pertenecientes a una colectividad dónde cada una de nuestras ideas puede ayudar a reformar y mejorar el mundo, y no se entristezca si sus ideas no dan frutos de inmediato: la creatividad algunas veces es un proceso que es arduo y poco a poco va construyendo nuestra humanidad, como una pequeña semilla que germina y poco a poco se va abriendo paso en la tierra para llevarnos hasta lo más alto del cielo.

Siembra Ideas y algún día cosecharás un mundo ideal.



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